Pasos

No son mis pasos que vacilan
en el suelo que se mueve,
caminar en veredas quebradas
y seguir, andar
sin pensar, continuar;
no es fortaleza o decisión,
ni deseo de ser,
es la maldita terquedad
de seguir, seguir,
escribir,
escribir,
escribir,
sin más idea que la nada,
sin rumbo, mapas
por caminos torcidos
y ahí, impaciente
el suelo se mueve.


			

Tiempo confuso

Somos letras, somos un raro aliento,
lejos, lejos de todos
somos poemas que escribe el insomnio,
que caminan lejos, lejos de todos.
Sólo dejemos que este frágil viento
se lleve las fracturas,
grietas, restos de sequías añejas
donde duermen nuestros trazos sin tinta.
Sólo dejemos que este frágil tiempo
se lleve los rencores
y los ajenos versos fracasados
de aquellos que alguna vez nos sonrieron.
Somos letras, somos raros deseos,
cerca, cerca de todo;
un poema se escribe en nuestro aliento,
ese nuestro cercano, raro aliento.

Despertar

Comienza otra fría madrugada,
palidecen las serenas sombras,
una mirada se aleja
es un mar de dudas,
olas entre sábanas,
un fuerte viento,
tempestad de ideas y recuerdos;
en el horizonte tu silueta
callada
derrumba los sueños náufragos,
se olvidan los recuerdos;
amanece,
luz que abre la ventana
y resplandece el litoral.
Casi todo es nada.


Lugares

Despierto en lugares con tiempo de odio,
lugares siempre ancianos.

Mis calles están sedientas de sangre,
donde se olvida que existe el silencio
donde la violencia es infinita hambre;
se pierde todo menos el olvido,
recuerdos ya marchitos.

Duermo en lugares de tiempo rasgado
que vigilan sus fríos edificios,
torres de concreto siempre manchado
donde los viejos rencores no duermen,
donde mueren las voces.

Sueño con pasos sin prisa en mi acera,
serenidad en cada madrugada,
caminar en mañanas sin violencia,
caminar y recordar lo escondido;
pasos siempre tranquilos.

Y despertar antes que llegue el tiempo
traspasar dormido la vieja noche
tomar lo que se pierde en este estiércol
y respirar en mis viejos recuerdos
respirar aquel beso.

Sueño con lugares sin tiempo de odio
sin violencia en mis días.

Náufrago

Vi un viejo barquero perdido en tierra,
caminaba en las ruinas de su tiempo
sobre bordes de historias ya contadas,
memorias que se cierran.

Sobre una áspera vereda de polvo
naufraga en recuerdos su vieja barca,
se hunde con trozos de noches ancianas
queda su timón roto.

Vi a ese triste hombre caminar sin remos,
otro barquero como muchos otros,
tantos que perdieron su barca, el río
en tormentas de tedio.

Los veo en mi sueño, en ellos me miro,
olvido que una vez tuve mis remos,
fue un tiempo lejano que cruce ríos;
un perdido barquero.


Un hombre

  para Hugo Secco

 

Se fue como se va un guerrero,
silencioso, a paso lento,
sin dejar deuda pendiente,
sonriendo;
hoy en el viento llega el silencio,
un largo silencio,
y un vacío que inútil intenta
dominar nuestra acera.

Corre la brisa en las calles,
en las aceras que extrañan
sus pasos ausentes…
y la lluvia, pertinaz lluvia
serena compañera de Curitiba,
lo busca en sus parques,
ella también lo extraña.

Saudade de tantas palabras,
saudade de tanta saudade…

Se fue como se van los héroes
deja su magia en nuestra senda;
se fue como se van los sabios,
su mirada que aún enseña;
se fue como se van los grandes,
deja su eternidad, hoy es nuestra.

Inercia

No existen imágenes en el viento
más allá de secas hojas que mueve,
son viejas pesadillas que se arrastran
en las calles llenas de perros muertos;
sin verlo sé que existe el movimiento
como existe cada pecado oculto
la certeza que vive en mi ceguera
de saber que puedo sentir que siento;
ver como el viento desarma las hojas
de la inercia contenida en sus miedos,
no existen imágenes en mi mente
sólo tu epitafio arrastra mi historia.